Los transpondedores pasivos integrados (PIT) se utilizan ampliamente en la ciencia pesquera y la ecología acuática para el seguimiento de peces individuales a lo largo del tiempo. A diferencia de los transmisores activos, las etiquetas PIT no contienen batería. En su lugar, transmiten un código de identificación único cuando se exponen a un campo electromagnético externo. Esto las hace adecuadas para estudios a largo plazo en los que la manipulación repetida de los animales resulta poco práctica.
Las etiquetas PIT suelen ser pequeños cilindros encapsulados en vidrio que contienen un microchip y una antena. Cada etiqueta lleva un identificador único (UID) que la distingue de todas las demás marcas. Una vez implantada, la marca permanece operativa durante toda la vida del pez.

Por qué se utilizan las etiquetas PIT en la investigación pesquera
Las marcas PIT ofrecen varias ventajas para el seguimiento de los peces:
- Longevidad: Permanecen legibles durante muchos años sin necesidad de mantenimiento.
- Identificación individual: Cada etiqueta contiene un código único que permite el seguimiento de peces concretos.
- Bajo impacto: Las marcas son pequeñas y ligeras, lo que minimiza el impacto fisiológico en los peces.
- Detección automatizada: Los conjuntos de antenas fijas pueden registrar el paso de los peces sin intervención humana.
Estos atributos hacen que las marcas PIT sean especialmente valiosas para los estudios sobre migración, supervivencia, crecimiento y uso del hábitat.
Cinco pasos para rastrear peces con etiquetas PIT
1. Captura y manipulación
Los peces se capturan con métodos como la electropesca, las trampas o las redes. La manipulación adecuada es fundamental para minimizar el estrés y evitar lesiones. Sólo se seleccionan peces del tamaño adecuado para la marca, lo que garantiza una implantación segura.
2. Implantación de etiquetas
Las marcas PIT suelen insertarse en la cavidad corporal o en el tejido muscular mediante una aguja esterilizada o un pequeño procedimiento quirúrgico. La colocación se elige para garantizar que la marca permanezca en su posición a medida que el pez crece. Una implantación correcta es esencial para evitar la pérdida de la marca o cambios de comportamiento.
3. Infraestructura de detección
El seguimiento requiere sistemas de detección capaces de activar la etiqueta PIT y leer su señal. Se utilizan principalmente dos tipos de sistemas:
- Antenas fijas: Instalados en lugares estratégicos, como escalas para peces, pasos fluviales o presas. Detectan a los peces cuando pasan por el campo de detección.
- Lectores portátiles: Antenas portátiles utilizadas para escanear peces de forma oportunista en arroyos, almadrabas o criaderos.
El alcance de detección depende del diseño de la antena, las condiciones ambientales y la orientación de la etiqueta.
4. Lectura y registro de datos
Cuando un pez con etiqueta PIT entra en el campo de detección, la etiqueta transmite su UID al lector. Los lectores registran estos datos junto con la hora, la ubicación y los parámetros ambientales. Los sistemas fijos permiten un seguimiento continuo, mientras que los lectores portátiles permiten recoger datos de forma selectiva.
5. Integración y análisis de datos
Los datos recogidos se almacenan en bases de datos centralizadas para su análisis. Los investigadores pueden seguir los movimientos de los peces, sus tasas de supervivencia, el momento de la migración y el uso del hábitat. Sistemas como el Sistema de información sobre marcas PIT (PTAGIS) permiten la integración de datos en múltiples lugares de estudio, proporcionando una imagen completa de la dinámica de la población.
Consideraciones técnicas
- Tamaño y frecuencia de las etiquetas: Las marcas PIT varían en tamaño y frecuencia. La selección depende del tamaño de los peces, la duración del estudio y los requisitos de detección.
- Compatibilidad con lectores: Las etiquetas PIT suelen funcionar con RFID de baja frecuencia (unos 134 kHz). Los lectores deben ajustarse a la frecuencia y ser compatibles con la configuración del sistema elegido.
- Bienestar animal: Reducir al mínimo el tiempo de manipulación, seleccionar el tamaño adecuado de la marca y controlar la supervivencia tras la implantación son aspectos esenciales para realizar estudios éticos y precisos.
Conclusión
Las marcas PIT son una solución fiable y a largo plazo para el seguimiento de los peces. Combinando una implantación cuidadosa, una sólida infraestructura de detección y un análisis sistemático de los datos, los investigadores pueden hacer un seguimiento individual de los peces sin necesidad de manipularlos repetidamente. Esto permite obtener información detallada sobre las pautas migratorias, la supervivencia y el uso del hábitat, que son cruciales para la gestión y la conservación de las pesquerías.

